Cuando se habla de diseño gráfico, se le suele asociar a una expresión
artística alejada del mundo frío y abstracto de los negocios. Sin embargo, con
la globalización y todo lo que esto implica en términos de competencia
empresarial y diversificación de los mercados, el diseño gráfico ha adquirido
una importancia superlativa en cuanto al éxito o fracaso de una empresa, ya que
la imagen de ésta es el primer punto de contacto con el cliente o consumidor y
puede ser el último si el diseño no resulta atractivo.
Debido a esto, el diseño gráfico se ha convertido en un negocio en sí
mismo, dando lugar al nacimiento de múltiples factores que llevaron al diseño
gráfico a ser considerado el elemento más importante a la hora de elaborar una
estrategia de empresarial.
Cuando se piensa en el diseño gráfico aplicado a la imagen de una
empresa se tienen que tener en cuenta una variedad de elementos, como a quién
va dirigido el producto o servicio, nivel sociocultural, edad, sexo, entre
otros. Por ejemplo, se ha comprobado que un producto dirigido a los niños tiene
una mayor aceptación si el diseño está orientado hacia los colores cálidos, ya
que les resulta más llamativo si los gráficos tienen esta característica en
particular y les alimenta el deseo de adquirirlo.
Dentro del diseño gráfico, el logo es el elemento más importante y, a
partir de él, se elaboran otras estrategias relacionadas como la publicidad en
sus múltiples facetas, gráfica, multimedia, o en medios de comunicación, pero
el logo está presente en todas ellas siendo un factor fundamental a la hora de
crear una identidad corporativa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario